Como ave de paso
Que abre sus alas para volar y detenerse sobre una rama
La cuál, por breve, sentirá su leve pozar
Hasta que vuelva a despegar
Como una gota de rocío
Que cálida y fresca por la mañana
Acaricia a la verde hierva
Y se desliza hasta la tierra adentrar
Como la última rojiza luz del ocaso
La cual levemente desvanece
Para que un nuevo color tome su lugar
Como el ir y venir del oleaje
Que a la orilla se avecina
Ola tras ola
Hasta que ya no sabes cuál y cómo fue la interior
Y regresando a su depósito acuoso
Vuelve a su rendimiento a descansar
Como aquella nube blanca y de algodón
Que ocupa un lugar en el cielo azul
Se deja rozar por el viento para su forma cambiar
Y otra forma y dirección entregar
Así como cambian de color
las tonalidades de cada estación
Y aunque su nombre permanezca igual
Sabes que a un nuevo año
Hay una nueva tonalidad
Así es aquí mi cambiar
Como huellas en la orilla del mar
Como la última hoja que del árbol ha de caer
Como aquella estrella
Que en el amanecer se ha de ver
Lo sé, lo creó, lo veo
Hay más para mi, más para éste sentir
Más para éste simple suspiro
Más para éste simple latir
Porque peregrina soy
De éste perecedero vivir

No hay comentarios:
Publicar un comentario