sábado, 24 de octubre de 2015

Peregrina


Como ave de paso 
Que abre sus alas para volar y detenerse sobre una rama
La cuál, por breve, sentirá su leve pozar
Hasta que vuelva a despegar

Como una gota de rocío
Que cálida y fresca por la mañana
Acaricia a la verde hierva 
Y se desliza hasta la tierra adentrar

Como la última rojiza luz del ocaso
La cual levemente desvanece
Para que un nuevo color tome su lugar

Como el ir y venir del oleaje
Que a la orilla se avecina
Ola tras ola
Hasta que ya no sabes cuál y cómo fue la interior
Y regresando a su depósito acuoso
Vuelve a su rendimiento a descansar

Como aquella nube blanca y de algodón
Que ocupa un lugar en el cielo azul
Se deja rozar por el viento para su forma cambiar
Y otra forma y dirección entregar

Así como cambian de color
las tonalidades de cada estación
Y aunque su nombre permanezca igual
Sabes que a un nuevo año
Hay una nueva tonalidad

Así es aquí mi cambiar
Como huellas en la orilla del mar
Como la última hoja que del árbol ha de caer
Como aquella estrella
Que en el amanecer se ha de ver

Lo sé, lo creó, lo veo
Hay  más para mi, más para éste sentir
Más para éste simple suspiro
Más para éste simple latir

Porque peregrina soy
De éste perecedero vivir





lunes, 19 de octubre de 2015

Te pertenezco




Pensé mucho qué escribir y cómo escribir en este momento, intentando develar lo que hay en mi corazón. Es difícil a veces poner todo lo que uno tiene en la cabeza, intentaré resumir un poco.
Reconozco que intento tomarme mis tragedias, como algo tragicómico y cuando me preguntan cómo estoy, intento verle el lado positivo. Siento que ha sido un proceso lento, pero claramente algo hay que aprender de todo esto, y el resumen es que  " es necesario dejar de mirarnos a nosotros mismos"
Sería hermoso poder analizar cada uno de los bellos atributos de Dios mencionados anteriormente, pero más que detenerme en alguno (tengo en mente Jehová Rapha - Johová Jiré) quisiera englobar todos estos atributos resumiendo esto en un  "LE PERTENEZCO".
Si he decidido conscientemente que Cristo me ha salvado, es porque Le Pertenezco! Si reconozco que Su muerte me da vida, es porque Le Pertenezco ! Él es mi Señor y yo soy su esclavo, comprado por amor a precio de sangre. Él es dueño de mi vida!
Pienso, que en muchas oportunidades, no logramos disfrutar de Dios en muchos de sus atributos, porque pensamos que Él solamente está preocupado de que cumplamos normas y reglas y seamos santos y perfectos. A decir verdad, sí lo está, pero nos olvidamos de que Él también está atento a nuestras necesidades y no es indiferente a nuestro dolor. Dios no está sentado en su trono, mirándonos de lejos con los brazos cruzados esperando a que nos equivoquemos, no! Tampoco está mirándonos de re ojos mientras sufrimos por algo, no! Él tiene cuidado de nosotros porque justamente LE PERTENECEMOS. ¿Acaso no tienes cuidado de algo que te ha costado mucho? ¿Acaso no procuras tratar con ternura a algo o alguien que amas ? Presumo que la respuesta es lógica.
Me siento tan avergonzada de haberme dado cuenta de que me estaba centrando en mi "yo misma" en vez de  abrir un poco mi visión y darme cuenta que Le pertenezco  a Cristo, en todas las áreas de mi vida, y eso involucra el área material,  social, espiritual y física, la cual (esta última) por consiguiente ha afectado mi área emocional. Fue por eso, que una vez más, el tapón de boca que Dios me dio, fue con una experiencia personal donde tuve que agachar mi cabeza y pedir perdón. Hace unos días atrás, después de la terapia Kinesiológica por el problema en mis tobillos, fui a buscar a mi esposo a su trabajo. Para eso, necesitaba cruzar un puente donde había una rambla para personas con capacidades diferentes y una escala pequeña. En mi mente pensé "subiré por la rambla para no forzar tanto los tobillos" mientras me acerco a la rambla para subir, por cosa de centímetros, no choco con un hombre en silla de ruedas que venía a toda velocidad. Cabe destacar, que no era cualquier hombre en silla de ruedas, era un hombre sin piernas en silla de rudas. Sin pensarlo dos veces le pregunto ¿Necesita ayuda para subir? A lo que responde Sí. Lo tomo de la silla y lo subo por la rambla para poder cruzar juntos el puente. Mientras lo conducía, nos pusimos a hablar de la lluvia de hace algunos días y de cómo se había inundado el estero. Cuando llegamos al punto de separación, me despedí, el acomodó su silla y siguió su camino. Yo crucé la calle, y como si alguien hubiese puesto su mano en mi pecho, sacado mi corazón, pisoteado mi corazón y luego volver a ponerlo, fue cómo caminé de una esquina a otra. con la cabeza agachada, avergonzada. En ese instante que caminaba y sentía vergüenza, sentí la siguiente pregunta ¿Me darías honra si fueras tú quien estuviese en esa silla de ruedas?  La respuesta no la tuve de inmediato, de hecho, aún no la tengo y eso me hace sentir terrible.
Quizás para muchos,a la respuesta obvia o esperada sería un "Sí, si te la daría" Pero para ser bien honesta, es difícil responder cuando te quejas por cosas ínfimas o las circunstancias no te dejan pensar o ponerte en ese lugar.
El deseo de mi corazón es poder responder a un SÍ, pero seamos sinceros, eso lleva tiempo. Pero quedo con el corazón más tranquilo cuando pienso que "nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;  y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado". (Romanos 5.3-5)


En mi publicación anterior, di a conocer mi estado de lentitud y la importancia de detenerse un momento. Si bien, mi lentitud y desarrollo de la capacidad de observar más detenidamente se debe a un estado en el cual no me siento augusta ni cómoda, se agradece el proceso.
Ha sido un periodo difícil, donde me he sentido frágil, corruptible y mortal. Quizás para algunas personas, lo que he estado viviendo no se compara con situaciones mucho peores de personas en peor estado, pero cuando vez que el proceso de dolor y molestia no mejora, a contrario, se estanca o empeora en otro lado, comienzas a cuestionarte cosas.

Conocer a Dios involucra conocer sus atributos, y para conocer su atributos podríamos comenzar conociendo sus diferentes nombres, como por ejemplo:


EL, ELOAH ELOEH: Dios “Poderoso, Fuerte, Prominente”


ELOHIM: Dios “Creador, Todopoderoso y Fuerte”

EL SHADDAI: “Dios Todopoderoso,” “El Fuerte de Jacob”

ADONAI: “El Señor”

YHWH / YAHWEH / JEHOVÁ: “SEÑOR”

YAHWEH-JIREH: “El Señor Proveerá”

YAHWEH-RAPHA: “El Señor Que Sana” 
YAHWEH-NISI: “El Señor Es Mi Bandera”
YAHWEH-MEKADDESH: “El Señor que Santifica, que Hace Santo
YAHWEH-SHALOM: “El Señor es nuestra Paz”
YAHWEH-ELOHIM: “SEÑOR Dios”
YAHWEH-TSIDKENU: “El Señor nuestra Justicia”
YAHWEH-ROHI: “El Señor es mi Pastor” 
YAHWEH-SAMA: “El Señor está allí”
YAHWEH-SABAOTH: “El Señor de los Ejércitos”
EL ELYON: “El Altísimo” 
EL ROI: “El Dios que me ve”
EL OLAM: “El Dios Eterno”
EL-GIBHOR: “Dios Fuerte


Si yo soy criatura, Él es mi Creador! Si yo soy su Siervo, Él es mi Señor!, Si necesito de algo, Él es mi proveedor!, Si me encuentro enferma, Él es mi Sanador!, Si soy su oveja , Él es mi Pastor!! Si yo soy débil, él es fuerte!! Siempre habrá una causa y un efecto, o un efecto producto de una causa, pero todo esto se engloba en que LE PERTENEZCO.


El problema está en que nos centramos demasiado en vivir una vida correcta (quehacer) en vez de vivir para Él (ser), sin disfrutar de la Libertad que nos ha dado Cristo (nos ha librado de la muerte del pecado y nos ha dado vida juntamente con Cristo) Esta declaración es digno de gozo y regocijo !!
Estamos en una constante lucha entre nuestros deseos, (querer-hacer) y el realmente llegar a ser como Cristo, y pensamos que una cosa está separada de la otra. Cuando debiésemos vivir conforme a conocer su voluntad, la cual es Buena, Agradable y Perfecta, y esto afecta a TODAS las áreas de nuestra vida. Ahora la pregunta es ¿Cual es esa voluntad ? Pues se resume en dos simples Mandamientos:  Ama a Dios con TODO y Ama a tu prójimo como a ti mismo. La verdad es que poco hacemos caso y nos amamos más a nosotros mismos por sobre todo, cumpliendo fracasadamente el punto principal, conformándonos con  ser personas "buenas" para Dios y para el resto.

" La idea común que todos tenemos antes de llegar a ser Cristianos es ésta, tomamos como punto de partida nuestro yo ordinario con sus varios deseos e intereses, entonces reconocemos que algo más, llámese moralidad, conducta decente o el bien e la sociedad, demanda algo de este yo, demanda que interfiere con nuestros propios deseos. Lo que queremos decir, con esto de ser buenos, es satisfacer tales demandas. Alguna de las cosas, que por lo general el yo desea se convierte en  lo que podríamos llamar "yo malo" claro, debemos renunciar a ellas. Otras cosas que el yo no quisiera hacer lo podríamos llamar "yo bueno", claro tenemos que hacerlas, pero siempre estamos a la espera de que cuando todas las exigencias se hayan cumplido, el pobre yo natural tenga su oportunidad, disponga de algún tiempo para disponer de su propia vida y hacer lo que le agrada. En efecto nos asimilamos mucho al hombre honrado que paga sus impuestos, los paga sí, pero espera que le quede lo suficiente para vivir. Es que estamos tomando como punto de partida a nuestro yo natural. Mientras pensemos en esta forma, lo más probable es que resulte una u otra de estas dos cosas. O desistiremos tratar de ser buenos, o llegaremos a sentirnos muy desgraciados porque no nos equivoquemos. Si en realidad estamos tratando de cumplir todas las demandas que se imponen sobre nuestro yo natural, no quedará lo suficiente para que este yo natural se sustente. Mientras más obedezcamos a nuestra conciencia, más será lo que ella nos exija y nuestro yo natural que por tal motivo está hambriento, acorralado y preocupado, se irá enojando más y más, [...] La vida cristiana es diferente, más difícil o más fácil. Cristo dice no deseo parte de tu tiempo, ni parte de tu dinero ni parte de tu trabajo, te quiero a ti. No he venido a atormentar a tu yo natural, sino a darle muerte. Las medias tintas no son buenas, no deseo cercenar una rama aquí y otra allá, lo que deseo es echar abajo todo el árbol. No deseo hacer un empaste en el diente ni recubrirlo, sino extraerlo. Entrégame todo tu yo natural, todos tus deseos que piensas que son inocentes así como los que consideras que sean malos, todo lo que son, en su lugar te daré un nuevo yo, en efecto te daré mi ser, mi propia voluntad será tuya"  (C.S Lewis Mero Cristianismo) 


LE PERTENEZCO  y Él tiene cuidado de mi, y todo lo que permite en mi vida, es para acercarme más a Él, para permitir una oportunidad más de poder conocerle y gozarme en que Le Pertenezco.