sábado, 26 de septiembre de 2015

Detente

                                                            



Hay circunstancias que te obligan a ir más lento, en mi caso, un problema en mi tobillo.
Llevo cuatro semanas con el dolor y me he visto en la obligación de caminar más lento. Cosa que a la verdad no me agrada.
Si bien, por indicaciones médicas, estoy en la obligación de guardar reposo por doce días, igual necesito caminar para hacer ciertas cosas, y he visto que " hacer cosas en cámara lenta" tiene sus ventajas.
Algunas de ellas, y es donde me quiero detener, es poder darse el tiempo de poder observar a  las personas.
El simple hecho de caminar, me resulta muy doloroso, por lo que he tenido que caminar despacio o detenerme y buscar un lugar donde descansar.

Veo, a menudo, que las personas por lo general se toman poco tiempo para ir despacio y observar su Espacio, prefiriendo siempre ir más aprisa.

El otro día, sentada en una plaza, me percaté de que la gente anda por la vida como si no existiera el mañana, o al extremo, como que el mañana llegará en el aquí y el ahora.
Sentada en un banco, con el viento de frente y el viento helado, propio del mes en que estamos, golpeando suavemente mi rostro y despeinando un poco mi cabello, logré observar que la gente pasa sin mirar hacia sus costados, mayoritariamente miran hacia el suelo y sólo algunos caminan mirando al frente. Son miradas tristes y cansadas. Algunas parejas caminan de la mano a medio tomar sonriendo mientras charlan.
Las personas que buscan un banco donde sentarse a descansar, evitan el contacto con un "otro" y prefieren la esquina solitaria de un banco de madera a medio pintar.

Hay otros que fuman como si su mejor amigo fuese aquel cigarrillo, otros miran un punto fijo y de ahí no se mueven. Algunos prefieren el sol, otros la sombra. Algunos se abrazan y tocan, otros caminan a un metro de distancia.


Hay palomas,  fieles amigas de las sobras de lo que comen los humanos y hay niños inconsciente que se creen gigantes revoltosos ahuyentando a las aves. Perros durmiendo, otros ladrando cuidando su territorio; gente vendiendo y comprando, otros también duermen.


Es bello ver cómo las flores tienen vida propia y crecen al son del agua y del sol, se mueven al ritmo del viento y agradecen su toque porque les permite bailar. La tierra húmeda y el pasto desprenden un olor particular. Aroma a algo fresco. La hierba verde y las flores de colores, le dan sentido a lo que hay alrededor, pero las personas no le dan sentido a lo que sus ojos podrían apreciar. 

El tiempo es oro, dicen por ahí, pero creo que es más valioso cuando realmente se prende a vivir el día día, dejando que cada día tenga su propio afán.


Eclesiastés 1:1-9

 Nada tiene ne sentido —dice el Maestro—, ¡ningún sentido en absoluto!».
¿Qué obtiene la gente con trabajar tanto bajo el sol? Las generaciones van y vienen, pero la tierra nunca cambia. El sol sale y se pone, y se apresura a dar toda la vuelta para volver a salir.El viento sopla hacia el sur y luego gira hacia el norte. Da vueltas y vueltas soplando en círculos.Los ríos desembocan en el mar, pero el mar nunca se llena. Luego el agua vuelve a los ríos y sale nuevamente al mar. Todo es tan tedioso, imposible de describir. No importa cuánto veamos, nunca quedamos satisfechos. No importa cuánto oigamos, nada nos tiene contentos.La historia no hace más que repetirse; ya todo se hizo antes. No hay nada realmente nuevo bajo el sol. 

2 comentarios:

  1. Es verdad, claro que si no fuera una obligación darse cuanta de todo eso por no poder caminar sería ideal jajajaja

    Saludos, ex vecina.

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  2. jaja hola ex vecina, sí claro, si nos detenemos a mirar todo cuanto nos rodea, estaríamos perdidos y sumergidos en un sin fin de distracciones jeje

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